Primero, no intentes recuperarlo jugando ni pidas más préstamos para tapar otros: es lo que hace crecer la deuda. Haz una lista de todo lo que debes, prioriza vivienda y suministros, habla con los acreedores para aplazar y pide orientación gratuita antes de firmar nada. Y cuéntaselo a alguien.
Lo primero: que no crezca
Las deudas del juego suelen crecer por la misma idea: «con una buena racha lo arreglo». Es la trampa más cara de todas, porque cada apuesta para recuperar pierde de media como las demás. Para de jugar antes que nada; los primeros pasos están en ¿Cómo dejar de apostar? Qué hacer si crees que eres ludópata
Y no tapes una deuda con otra. Los préstamos rápidos, las tarjetas revolving y los microcréditos convierten un problema en varios, con intereses que pueden pasar del 20 % anual.
Pon la deuda sobre la mesa
Haz una lista completa. A quién debes, cuánto, a qué interés y qué cuota pagas. Incluye a familiares y amigos.
Prioriza lo esencial. Vivienda, luz, agua, comida y lo que tenga consecuencias legales graves van primero.
Habla con los acreedores. Antes de dejar de pagar, pide un aplazamiento o una cuota menor. Suele ser posible si lo pides pronto.
Pide orientación antes de firmar nada. Especialmente ante reunificaciones o empresas que prometen cancelar deudas.
Deja que otra persona te ayude con el dinero. Durante un tiempo, que alguien de confianza revise las cuentas contigo.
Apunta abajo lo que debes y lo que puedes pagar al mes. Verás cuánto tardarías y en qué orden conviene pagar.
Tu plan de pago
Mis deudas
A quién
Debo
Interés anual %
Cuota mínima al mes
Quitar
Debo en total
1.500 €
Cuotas mínimas
60 €
Lo termino de pagar en
9 meses (0,8 años)
Intereses que pagaré
142 €
Se guarda solo en este navegador. Los intereses son una estimación con cuota fija.
¿Es buena idea pedir un préstamo para pagar las deudas del juego?
Casi nunca. Los préstamos rápidos y los microcréditos tienen intereses muy altos y convierten una deuda en varias. Solo tiene sentido reunificar si el nuevo préstamo es claramente más barato, el juego está bajo control y alguien de confianza revisa las condiciones contigo.
¿Debo contárselo a mi familia?
Cuesta mucho, pero suele ser un alivio y casi siempre ayuda. Las deudas ocultas crecen y acaban saliendo en el peor momento. Contarlo permite organizar el dinero entre varias personas y que alguien te ayude a no volver a jugar.
¿Dónde puedo pedir orientación gratis?
Las asociaciones de consumidores y los servicios de orientación jurídica de los colegios de abogados pueden orientarte. Para deudas que no puedes pagar existe un procedimiento legal, conocido como Ley de Segunda Oportunidad; un abogado puede decirte si encaja en tu caso. Desconfía de quien promete hacer desaparecer las deudas a cambio de una cuota.