El azar fabrica expertos
Imagina mil personas que pronostican partidos sin saber nada de fútbol, lanzando una moneda. Al final de la temporada, alguna habrá acertado bastante más de la mitad. Si esa persona abre un canal de pronósticos y enseña sus resultados, parecerá un experto. Las otras novecientas y pico no abren nada.
Eso es lo que muestra la simulación. Ninguno de estos mil tipsters tiene ninguna habilidad, y aun así los mejores de una temporada tienen números espectaculares. La pregunta es qué pasa la temporada siguiente.