Preguntas · Bonos

¿Merece la pena un bono de casino o de apuestas?

Respuesta corta

Para la mayoría, no. Un bono de 100 € con requisito de 35 veces obliga a apostar 3.500 € antes de cobrar. En nuestra simulación, solo entre 1 de cada 5 y 1 de cada 3 personas acaban con más dinero del que depositaron; el resto pierde el depósito por el camino.

Leer en modo

Dinero que no es tuyo todavía

«Te duplicamos tu primer depósito». Suena a regalo, pero el bono no se puede retirar: antes hay que apostarlo muchas veces. Ese requisito de apuesta, o rollover, es la letra pequeña que lo cambia todo.

Mientras cumples el requisito, juegas con tu dinero y con el del bono mezclados, y cada apuesta paga la ventaja de la casa. Con los requisitos habituales, la mayoría se queda sin saldo antes de terminar y pierde también lo que depositó.

Prueba abajo con las condiciones de cualquier bono. La simulación juega mil veces hasta cumplir el requisito o quedarse sin saldo.

Lo que pasa cuando aceptas un bono

Cambia el depósito, el bono, el requisito y el juego. Los valores por defecto son un bono típico de casino.

Se calcula sobre
Volatilidad
Tienes que apostar
3.500 €
Acaban con más de lo que depositaron
34 %
Llegan a cobrar algo
38 %
Resultado medio frente a no jugar
+12 €

1.000 personas simuladas aceptan este bono y juegan hasta cumplir el requisito o quedarse sin saldo.

El bono parece dinero gratis, pero solo se convierte en dinero de verdad después de apostar 3.500 €. Por el camino, la mayoría se queda sin saldo y pierde también su depósito: solo el 34 % termina con más de lo que puso.Modelo simplificado: depósito y bono forman un solo saldo, cada tirada cuenta al 100 % para el requisito y no hay tope de ganancia ni de apuesta. La ventaja sobre el requisito cuesta 140 €, pero el resultado medio puede salir mejor porque quien se arruina deja de apostar. Las condiciones reales (apuesta máxima, tope de retirada, juegos que cuentan menos o están excluidos, plazos) existen precisamente para cerrar ese hueco.

Para qué sirven de verdad

Los bonos no están pensados para que ganes, sino para que empieces a jugar y te quedes. Funcionan: según el Ministerio de Consumo, el número de jugadores de juego online creció un 21,6 % en 2024, el año en que los bonos de bienvenida volvieron a estar permitidos. En el mercado tienes cuánto gastan las casas en bonos y publicidad cada año.

Si un bono te ha hecho abrir una cuenta que no pensabas abrir, ese era su trabajo.

Técnico Por qué la media engaña

La pérdida esperada por la ventaja es requisito × (1 − RTP), pero el resultado medio de la simulación puede salir mejor: quien se arruina deja de apostar y no paga el resto del requisito, y el bono absorbe las primeras pérdidas. Con volatilidad alta, la media puede incluso ser positiva aunque la mayoría pierda su depósito. Por eso las condiciones reales incluyen apuesta máxima por tirada, tope de retirada, juegos que cuentan menos o no cuentan y plazos: existen para cerrar ese hueco. Fuentes: Real Decreto 958/2020; sentencia del Tribunal Supremo de 19 de abril de 2024 (BOE-A-2024-11619); nota de prensa del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, 4 de agosto de 2025.

Otras preguntas

¿Qué es el requisito de apuesta o rollover?

Es cuántas veces tienes que apostar el bono (o el bono más el depósito) antes de poder retirar ese dinero. Un bono de 100 € con un rollover de 35x obliga a apostar 3.500 €. Hasta entonces, el bono y lo que ganes con él no son tuyos.

¿Puedo retirar el dinero sin cumplir el requisito?

Normalmente puedes retirar tu dinero real, pero pierdes el bono y lo que hayas ganado con él. Cada casa lo regula en sus condiciones, y conviene leerlas antes de aceptar nada.

¿Y las apuestas gratis de las casas de apuestas?

En una apuesta gratis, si aciertas cobras la ganancia pero no el importe apostado. Así que valen bastante menos de lo que anuncian: una apuesta gratis de 10 € a cuota 2,00 te da 10 € si aciertas, no 20 €.

¿Están permitidos los bonos de bienvenida en España?

Estuvieron prohibidos por el Real Decreto 958/2020 hasta que el Tribunal Supremo anuló esa parte en abril de 2024. Desde entonces las casas pueden volver a ofrecerlos, con las condiciones que fija la regulación.